Actualidad del Sector
La laserterapia es un método conocido desde hace tiempo para tratar varios tipos de lesiones, incluso las deportivas. Los tratamientos de este tipo, pero de baja intensidad, tenían un efecto exitoso relativo. Eran efectivos, aún creaban expectativas para la recuperación de ciertas patologías que no se veían satisfechas. El láser de alta intensidad, sin embargo, ha provocado un cambio en esta situación.
Láser en fisioterapia
La posibilidad de adaptar la intensidad y elegir la longitud de onda de este medio físico de terapia nos ha ampliado la gama de beneficios e indicaciones terapéuticas. La penetración más intensa en los tejidos permite aplicarlo de manera eficaz para todo tipo de lesiones. Los efectos del láser en fisioterapia son la estimulación fotomecánica y la bioestimulación de las células, lo que acelera la curación.
Beneficios de la laserterapia
La penetración más profunda nos permite activar procesos fisiológicos que conducen a una recuperación más rápida. Es un procedimiento no invasivo y, por lo tanto, no tiene contraindicaciones.
– Se genera un aumento del metabolismo de las células, ya que actúa sobre las mitocondrias, organelos intracelulares. Con esto aceleramos la velocidad de la curación.
– Activa la circulación linfática, permitiendo eliminar toxinas.
– Activa la circulación sanguínea mediante la vasodilatación local.
– Reduce la inflamación y el dolor por un mecanismo de inhibición.
– Esta terapia nos permite limitar el uso de medicamentos y no genera adicción.
– Es efectivo en lesiones agudas o crónicas de tendones, músculos y articulaciones.
¿Para qué lo utilizamos?
Mediante el aumento de la intensidad, que ha pasado de 3 a 15 vatios, podemos ampliar el rango terapéutico de este recurso. Ahora lo utilizamos en fisioterapia avanzada para los siguientes casos.
– En las intervenciones de rodilla. Tanto para operaciones sobre el ligamento cruzado como para colocación de prótesis tiene un importante efecto, aliviando el dolor de forma inmediata.
– En osteoartritis de rodilla produce un importante efecto analgésico.
– En las tendinopatías de hombro y las capsulitis reduce el dolor, alivia la inflamación y mejora la movilidad.
– Después de cualquier intervención de traumatología, actúa sobre la cicatriz, acelerando el proceso regenerativo.
– En los esguinces de tobillo de segundo grado alivia el dolor y la inflamación y reduce la necesidad de analgésicos y antiinflamatorios.
– En los procesos asociados a intenso dolor, como las hernias discales, mitiga el dolor y las molestias. Además, produce una mejoría en el rango de movimiento.
– Otras indicaciones para las que produce beneficios son la tendinitis patelar y rotuliana, las lumbalgias y dorsalgias, la fascitis plantar, la epicondilitis, el síndrome del túnel carpiano y la artrosis de cadera.
La nueva tecnología de la laserterapia representa una revolución para el tratamiento de todo tipo de lesiones. Nos permite una definición precisa del área tratada y una intensa penetración tisular con efectos rápidos, sin contraindicaciones ni efectos secundarios.
Sector Industrial
La cuarta revolución industrial, o también llamada industria 4.0, tiene como objetivo agilizar y optimizar los procesos industriales de la manera en la que hoy los conocemos. Debido a ello, nació la tecnología láser, que consigue aumentar la eficiencia y la calidad agilizando la producción.
¿Cómo mejoran los procesos industriales gracias al láser?
Los procesos industriales de fabricación avanzada requieren unos métodos de producción basados en control, eficiencia y precisión. Como respuesta a ello, la tecnología láser ha aumentado el desarrollo de multitud de sectores, enriqueciendo la calidad de los resultados y optimizando su tasa de productividad.
La incorporación en las distintas ramas de la industria ha aumentado su eficiencia, logrando así ser el método con mayor seguridad, versatilidad y calidad. Todo ello con un coste bastante reducido.
¿Qué sectores han comenzado a usar la tecnología láser?
La tecnología láser es personalizable, por lo que se adapta al proceso requerido en cualquier sector. Esto lo podemos apreciar en el ámbito médico, donde ha sustituido a herramientas auxiliares como el bisturí convencional.
El grado de desarrollo en el método láser ha aumentado hasta tal punto que, actualmente, ya se emplea en la investigación genética en células vivas. En concreto, facilitando la eliminación de contenido cromosómico gracias a su precisión y seguridad.
Las empresas automovilísticas también han reemplazado diversas herramientas mecánicas con el uso del láser. Los motivos son diversos pero concisos; entre ellos, la gestión e implantación de miles de piezas, con una precisión milimétrica. Por eso mismo, requiere los métodos más avanzados que garanticen la calidad del producto final.
En el sector de la metalurgia ha supuesto una revolución, ya que la impresión 3D es capaz de crear objetos, capa por capa, mediante un metal. Su precisión en este campo hace posible la unión de partículas y la transformación de los metales en polvo.
Los procesos industriales, con la tecnología láser, podemos aplicarlos en el manejo de herramientas mecánicas por su versatilidad y la calidad de los resultados. Además, su automatización cubre las necesidades en cuanto a rapidez y exigencia.
Una fábrica inteligente es aquella que está dotada de componentes de fabricación avanzados y en la que los distintos dispositivos están conectados simultáneamente, resolviendo los procesos de una manera dinámica y exenta de errores. La digitalización es la única manera en la que podemos afrontar un aumento de productividad y eficiencia; una gran cantidad de industrias han adaptado el método con la finalidad de seguir compitiendo en el mercado.
Dependiendo del producto, supondrá una mayor o menor necesidad de avance. No obstante, un sistema de transformación digital como la tecnología láser es transversal, porque podemos aplicarlo en gran cantidad de sectores. Por ello, supone una evolución en la producción industrial que debe adaptarse a los requerimientos más avanzados y competitivos del sector.
Medicina Estética
Aunque pueda parecer lo mismo, lo cierto es que el láser diodo y la fotodepilación IPL presentan varias diferencias. Si queremos deshacernos del vello indeseado, ambas alternativas son efectivas, pero no funcionan exactamente igual, ya que cada método tiene sus particularidades, ya que la luz pulsada o fotodepilación utiliza otro sistema. En este post mostraremos cuáles son las principales diferencias entre ambos tratamientos.
Diferencias entre el láser diodo y la fotodepilación
Como hemos mencionado, los dos tratamientos son sistemas de depilación que permiten eliminar el vello de forma permanente y de manera eficaz. Conocer sus diferencias es fundamental para elegir cuál es el más adecuado para nuestras necesidades.
1. La principal diferencia es la luz que se utiliza. Mientras que la depilación láser utiliza una luz mucho más selectiva y con una mayor precisión para captar el vello, la fotodepilación IPL hace un barrido de la zona que se está tratando para que no quede ningún rastro. Por lo tanto, el láser es mucho más preciso y aplica una luz monocromática, por lo que la melanina de nuestro cuerpo la absorbe más fácilmente.
2. La luz de la fotodepilación es policromática, por lo que tiene varios colores y el haz de luz tiene diferentes longitudes de honda. Esta luz se mueve en todas las direcciones y no resulta tan efectiva como el láser debido a que necesita un mayor tiempo. Sin embargo, permite utilizarse en todo tipo de piel y vello, por lo que es más adaptable.
3. Por lo tanto, la depilación láser es más efectiva para las personas que tengan pelos oscuros y una piel clara, mientras que la fotodepilación es apta para todo tipo de pieles, aunque puede causar quemaduras e irritaciones.
4. La fotodepilación IPL suele ser menos rápida en cuanto a los resultados visibles, pero suelen ser más económicas que las del láser diodo. Asimismo, al ser el láser más selectivo, sus ondas pueden resultar más dolorosas.
Qué sistema de fotodepilación es mejor
Ambos sistemas son efectivos y consiguen eliminar la presencia de vello en las zonas que queramos tratar, sin embargo, la elección dependerá de las circunstancias de cada persona. Ya que, dependiendo del tipo de piel y pelo que se tenga, así como de la sensibilidad que tenga cada persona, puede ser más recomendable una alternativa u otra.
Por ejemplo, para las personas que tienen la piel clara y vello oscuro, la mejor opción es la depilación láser porque es más precisa. Sin embargo, si la piel es más sensible y no soporta la molestia del láser, la fotodepilación es más suave y menos molesta. En definitiva, el láser diodo y fotodepilación IPL son las mejores opciones para acabar con el crecimiento del vello, pero la elección adecuada dependerá de cada caso.
Consejos, Sector Industrial
Las lentes para láser CO2 se caracterizan por su efectividad y por ser imprescindibles para trabajar con este tipo de luz. A continuación, repasamos el funcionamiento de las mismas y aportamos los mejores consejos para escoger las lentes más adecuadas.
¿Qué tipo de lente para láser de CO2 escoger?
El láser CO2 se caracteriza por tener una intensidad mayor a la habitual, por lo que resulta indispensable aclarar algunos conceptos antes de comenzar a exponer los distintos tipos de lente que existen.
Uno de ellos es el de distancia focal. Cuando el rayo láser se concentra se genera un efecto de cono doble invertido. El punto central de ese cono es lo que se conoce como punto focal.
La distancia entre la parte inferior de la lente y ese punto corresponde a la denominada distancia focal. A mayor distancia, mayor profundidad de campo y mejor protección. Por tanto, si vamos a acometer trabajos de corte de materiales con poco espesor es más adecuado recurrir a las lentes cortas.
Si, por el contrario, vamos a cortar material de mayor grosor y longitud es más habitual escoger lentes con una distancia focal superior a las dos pulgadas y media. Si el material a cortar es ondulado, es preferible emplear una lente focal más larga para disponer de la precisión necesaria al ejecutar el trabajo.
En cuanto a los tipos de lentes podemos citar los siguientes:
– Plano convexas. Su distancia focal va de los 12,7 centímetros a los 19. El espesor de la lente se encuentra en una horquilla situada entre los 3 y los 9,6 milímetros. El diámetro oscila entre los 2,8 y los 50,8 milímetros.
– Meniscus. Ofrecen un diámetro entre los 19 y los 50,8 milímetros. La distancia focal va de los 50 a los 190 milímetros y el espesor de los 2 a los 9,6 milímetros.
Las lentes láser IBSA suelen utilizarse para trabajar con materiales como el cobre, el sílice, el ZnSe, el ZNS, el Mo y el GaAs. La técnica Ultralow Absortion Coating permite alargar la vida útil de las lentes y su capacidad de soportar un haz de luz láser con una potencia superior a los 4 kw.
Todas tienen una garantía de uso y destacan por su diseño ergonómico que favorece la adaptación total a la forma de la cara del usuario. Podemos escoger entre diversas monturas y cierres para garantizar su fijación.
Apostar por la seguridad
Como vemos, el uso de las lentes láser CO2 más recomendables consigue convertir cualquier trabajo en uno más seguro y menos dañino para la visión. Resulta necesario destacar que la adquisición de este producto debe realizarse siempre en un comercio especializado como Ibsa Laser, cuyos profesionales podrán recomendarnos la protección idónea para el tipo de trabajo a realizar.